Cien alas de cera

Si pudiera volaría más alto.

Mes: diciembre, 2014

Chocolate

Como si fueran trozos de chocolate, le devoró el corazón

Y cuando hubo terminado de degustar el último cuadradito

Le asestó el golpe final con la daga de su mirada embustera,

Mientras la carcajada retumbaba en la alcoba.

Limpió los restos de sus comisuras, le acarició la cavidad,

Volvió a sonreír y salió rauda en busca de otro corazón

Dispuesto a sucumbir ante los encantos de su perversidad.

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Bicicleta

Una bicicleta vieja que prometía alas.

Unos ojos tristes que anunciaban besos.

Unos labios húmedos que derramaban sueños.

Una mochila repleta de flores.

Y un zapatillazo que hizo estallar el cristal de mi ventana.

Agua

Vivo en un lugar desértico y que, para colmo, este año soporta una de las peores crisis hídricas de los últimos tiempos. Las plantas, que deben tolerar las altísimas temperaturas propias de la época, comienzan a manifestar los efectos de la sed.

Noto hojas secas en cantidades asombrosas en el despertar del verano. Me llama la atención (tal vez porque antes no observé lo suficiente o porque realmente el daño se advierte sin esfuerzo) la cantidad de árboles agonizantes o ya secos.

Recién, en un instante todo el cielo se pintó de gris. Un solo trueno anunció el alivio, pero sólo cayeron algunas gotas, grandes, con furia, las sentía como azotes sobre las tejas de mi techo, pero fueron pocas.

A los pocos segundos, el cielo retornó a su azul natural, el que vemos por aquí la mayor parte de los días del año, y el sol volvió a pegar con furia sobre el asfalto.

Definitivamente, la escasez jamás podría considerarse un bálsamo.

Silencio

Aplausos, retuits, likes y halagos que parecen ser el combustible que le permite moverse tan sagaz. Cuando las luces pierden su intensidad y acontece la inevitable calma, el estruendoso silencio azota su interior. Frena, disfruta de la soledad hasta que se convierte en su mayor carga. Y vuelve en busca de esa energía que lo mantiene vivo.

Pero esta vez no lo consigue. No logra conmover a nadie. Y al día siguiente tampoco. Luego de años recluido en el silencio, siente una profunda inspiración y consigue su creación más sublime. Aunque ya nadie se emociona.

Reflejos

¿Adónde van las imágenes del espejo cuando dejamos de mirarnos y con qué gesto se disipan del vidrio?

Me gusta pensar que, en caso de quedar guardadas, en los momentos de profunda tristeza o extrema alegría el espejo encuentra una forma de equiparar y nos devuelve una imagen casi opuesta al sentimiento que mostramos en ese momento, una figura atenuada. Pero en ese mismo instante guarda la cara que estamos mostrando para una compensación futura.

Entonces, quizá, jamás veremos nuestro verdadero rostro. Pero, ¿alguien realmente se atrevería a conocerlo?

Belleza

La búsqueda incesante de belleza, y su creación, nos sublima y hasta quizá nos haga inmortales.

Vísperas

Previo a las fiestas de fin de año a la mayoría de quienes habitan Occidente les da el apuro por reunirse con gente del trabajo, del ex barrio, del actual, de la facultad, del colegio secundario, de la primaria, del club, con los/as ex y con cuanta persona hayan mantenido algún tipo de relación a lo largo de su vida. Para los más íntimos reservan las noches del 24 y el 31 de diciembre y los almuerzos de los días siguientes.

Ya con el primer día de diciembre comienza la seguidilla de invitaciones y promesas de juntadas que la mayor parte no llega a concretarse. Sí consiguen reunirse los más cercanos y algunas comidas logran definirse por el empuje del compromiso, porque no queda otra, porque quizá sientan temor de ser expulsados de sus trabajos el mismísimo primer día del año siguiente. Leer el resto de esta entrada »

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