Punto

por CienAlasDeCera

Hay un punto en el que las ideas se aclaran, desde donde debemos arremangarnos y decidir si tomamos para allá, para acá o para aquel otro lado. Y allí, después de haber oído infinitas voces, internas y externas, es cuando nos quedamos solos, más solos que cuando nacimos, incluso más que cuando vayamos a morir.

Elegir nos sumerge en la más profunda soledad. Es que el punto por el que decidamos nos alejará del resto de las opciones. Nos empequeñecerá o enaltecerá, según los diversos puntos de vista, pero lo claro es que no pasará inadvertido, en algún punto nos modificará.

Y sin embargo demoramos, creyendo que el aplazo de la decisión disipará el conflicto y será resuelto mágicamente, sin nuestra intervención. Pareciera que esperamos esa resolución automática porque la consecuencia nos conformaría y podríamos culpar a la mala o buena suerte, a Dios o al diablo, al optimismo o al pesimismo, para quedar inmunes al efecto generado.

Pero no, esa respuesta celestial no llega y el tiempo oxida el problema, lo recrudece y la demora contamina la escena, por lo que de manera forzosa tendremos que apurar la decisión que tanto nos cuesta, que nos paraliza, intentando evitar que el daño sea irreversible.

Ya estamos convencidos de que ese punto de suspenso se convertirá en final tras nuestro decreto, pero hasta entonces el óxido seguirá carcomiendo.

Punto a parte, detenemos el tiempo, nos entretenemos con otro párrafo, una nueva estrofa, pero la herrumbre avanza y cada tanto recordamos que el punto no se borra, lo disfrazamos, pero no desaparece, lo tapamos, intentamos ahogarlo, pero sigue allí.

Hasta que optamos. Y así generamos esa catarata de efectos que nos lleva, generalmente, a tener que elegir nuevamente entre otro puñado de caminos, de nuevas opciones que nos van transformando a cada instante y que escriben el relato de nuestras vidas, dejándonos la eterna duda de lo que hubiese sido de nosotros si elegíamos el otro punto, ese que estaba más al alcance de nuestras manos y que, indefectiblemente, nos hubiese llevado a adoptar otros puntos distintos, otros rumbos, otras vidas.

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